Breve historia de la Basílica de San Vicente Ferrer

En pleno centro de Valencia, en la calle Cirilo Amorós nº 56, se encuentra la Basílica de San Vicente Ferrer. La iglesia forma parte del Real Convento de Predicadores.

Es un edificio de estilo neogotico que comenzó a construirse el 7 de marzo de 1906 y fue bendecido su primer tramo el 12 de octubre de 1916 y el 12 de octubre de 1921 se consagró totalmente terminado. La obra fue dirigida por Francisco Estrudi, proyectada por Joaquín María Arnau Miramón y terminada por Francisco Almenar. Con planta de cruz latina, dispone de atrio, cinco naves, crucero y ábside con girola. Cuatro grandes estatuas de más de cinco metros de altura se erigen delante de las pechinas que coronan las columnas que dan soporte al cimborrio. Son obra de Carmelo Vicent y representan a los cuatro Papas dominicos. En los ventanales de la parte superior se representaban los quince misterios del Rosario -varios destruidos por los bombardeos que hubo en la ciudad en 1936- en vidrieras de cristal de Bohemia. En la nave central, otras cinco vidrieras por lado representan escenas de la vida de San Vicente Ferrer. Todas las vidrieras son hermosas creaciones del Taller Maumejean Hermanos.

En el crucero de mano izquierda está el grupo escultórico de la Virgen, el Niño y Santo Domingo de Guzmán, en madera tallada muy policromada situado en la hornacina que centra el retablo, es obra del escultor Vicente Navarro en 1944. Se decora con un monumental retablo en alabastro dividido en quince compartimentos con escenificaciones en relieve de los Misterios del Rosario. En las entrecalles y flancos figuran imágenes de Santos, Beatos o Venerables especialmente vinculados a esta devoción propagada por los dominicos. Todo esto fue esculpido por José Justo Villalba entre 1955 y 1956.

Presidiendo el templo, en el centro del ábside y tras el baldaquino del altar mayor, hay una imagen de San Vicente Ferrer, obra de Carmelo Vicent. En su parte posterior se venera una pequeña reliquia del Santo a la que se accede desde la girola. Continuando por ella, se encuentra el Santísimo Cristo de la Agonía.

Su fachada destaca por sus dos torres coronadas de agujas caladas y el gran portón ojival, sobre el que se ve el escudo de armas de la Orden de Santo Domingo de Guzmán. Fue elevada a la categoría de Basílica el 13 de julio de 1951 por el Papa Pío XII. Los Papas conceden tal título a ciertas iglesias que, por su antigüedad, significación histórica y espiritual, etc., consideran dignas de dicho título honorífico. Es, por tanto, una distinción especial la que tiene este templo, de los pocos que la poseen junto con la Basílica de la Virgen de los Desamparados.